Efecto Cluster
Para afrontar y superar los peligros que afectarán a nuestra Fortuna a lo largo de los años, será vital trabajar en un entorno de progreso y mejora constante de las circunstancias económicas y personales. Para crear este entorno debemos utilizar a nuestro favor el efecto Cluster.
Cluster es un concepto universal que sirve como una ley esencial en disciplinas tan diferentes como la genética, la astronomía o la evolución de las especies. Este concepto optimiza la evolución y la selección natural mediante la aceleración de los procesos, tanto para el progreso como para la extinción. Se trata de una dinámica en la que los resultados se retroalimentan y potencian de forma cíclica el total del sistema.
En lo relacionado con el patrimonio y la riqueza familiar, esto puede llevar a crear dos realidades posibles: el círculo vicioso o el círculo virtuoso.
Si tomamos decisiones inconvenientes sobre nuestra riqueza, ésta disminuirá y afectará de manera negativa a las relaciones familiares y sociales. Ello nos alejará cada vez más del bienestar, del análisis correcto para tomar las decisiones y, en definitiva, de la rentabilidad y la felicidad. Esta espiral negativa nos acabará afectando también a nivel personal, predisponiéndonos aún más a cometer errores fatales para nuestros activos.
Por el contrario, si conseguimos iniciar este Efecto Cluster a nuestro favor gracias a unas decisiones óptimas respecto a nuestros activos, estaremos en pocos meses en un escenario positivo que mejorará día a día.
Por ejemplo, si disponemos de una proporción correcta de activos efectivos dentro del total patrimonial, podremos aprovechar las oportunidades puntuales que nos presentan los mercados. Esto mejorará nuestra rentabilidad y retroalimentará todo el proceso financiero con rentas cada vez más abundantes y sólidas, lo que dará como resultado un patrimonio más cuantioso y de mejor calidad. Este incremento patrimonial a su vez nos permitirá contratar a los mejores profesionales especialistas en cada materia para optimizar aun más la gestión de la Fortuna. Habremos iniciado de esta forma un círculo virtuoso de la gestión patrimonial, lo que mejorará también nuestras relaciones personales, familiares y sociales.